martes, 5 de febrero de 2013

Orfeo y Eurídice

Orfeo es el músico más antiguo, célebre personaje de la mitología Griega, parte de la tripulación del Argos (los Argonautas). Se decia que era hijo de Eagro (que gobernaba Tracia) y Calíope, la musa de la poesía ética y la elocuencia, otros mitólogos dicen que era hijo del dios Apolo y de Clío, la musa de la historia o la nereide (ninfas del mar) Menipe.
En su viaje con los Argonautas, fue quien salvó a sus compañeros del canto melodiosamente peligroso de las sirenas, que los guiaban hipnóticamente a la perdición. Orfeo utilizó su lira, haciendo sonar una melodía tan bella que  llegó a tapar las voces de las sirenas.
Sus viajes también lo llevaron a Egipto, donde se llevó la fama de domador de bestias, ya que hasta el más feroz de los animales de la selva o el desierto acudían mansamente a sus pies encantados por su maravillosa música.
En Tracia, se enamoró perdidamente, y se casó con una bella ninfa auloníade llamada Eurídice. . El día de su boda Eurídice sufre un intento de rapto por parte de Aristeo, un pastor rival de Orfeo. Ella huye pero en la carrera pisa inadvertidamente una víbora que le muerde un pie ese le provocó la muerte y fue a parar a los infiernos del Hades.
La pena de Orfeo era grande en demasía. Toda Tracia se entristeció con las melodías descarnadoras que hacía resonar con la lira que Apolo le había regalado. Su dolor y sus recuerdos nunca desaparecerían, pero a su alrededor, la tierra se llenaba de tristeza, las plantes se marchitaban y los animales se dejaban morir, los niños lloraban y hasta las laboriosas hormiguitas dejaban sus arduas tareas. Tal era el poder que tenían los dedos de Orfeo cuando rasgaban las finas cuerdas de su maravilloso instrumento.
Entonces, decidió enfrentar un destino peligroso, más allá de los límites de la cordura mortal. Decidió buscar y encontrar el río Estigia, el río que se debía cruzar para llegar al reino de Hades.
Finalmente, tras mucho deambular, Orfeo, según algunos mitólogos sobornó a Caronte (el barquero que cruzaba las almas al otro lado del Estigia, el Aqueronte, el Periflegetón y el Cocito, los ríos que franquean los infiernos. Según el mito y leyenda popular, a los muertos se le debía poner monedas sobre los ojos al enterrarlos para que con ellas pagaran sus servicios a Caronte) Según otros mitólogos, solo le contó lo sucedido y lo enterneció para que le dejara pasar.
Ante la vista de un humano vivo entre las almas de los muertos, todos los habitantes del infierno se asombraron. El can Cerberos (el perro de tres cabezas que guarda la puerta del infierno) apaciguó los abismos de sus bocas para callar unos minutos; la rueda en que Ixión gira eternamente frenó (condenado por osar enamorarse de Hera, la diosa reina, esposa de Zeus); las Erinias, que castigan a los hombres en el Tártaro, frenaron sus trabajos, y las serpientes que formaban su cabellera dejaron de silbar.
Orfeo logró cruzar las puertas de los infiernos y acceder a la sala principal, donde Hades, el dios del submundo, el amo y señor de los infiernos yace sentado en su trono, con sus tres ayudantes Radamanto, Minos y Eaco.
En este gran salón se bifurcan dos caminos, uno hacia el Tártaro, la tierra de los dolores y castigos eternos. Y el otro hacia los Campos Elíseos, la tierra donde la leche y la miel brotan del suelo por toda la eternidad. Reinan en los campos elíseos Hypnos (dios del adormecimiento) y Thanathos (dios de la muerte). Son un preconcepto del tan cristiano Cielo e Infierno.
Ese salón, esa encrucijada es llamada el Campo de La Verdad, porque ahí se juzgan las almas para saber a qué infierno están destinadas por toda la eternidad.
Orfeo Se acercó a Hades y con su dolorosa música lo convenció al rey de los infiernos, al Rey del mundo subterráneo, de sus penas de amor. Y le mostró que ningún hombre, ni dios debería tener que llevar en su corazón un dolor tan fuerte y tan puro.
Hades le concedió el favor de sacar a Eurídice de sus salas, hacia la luz del sol. Con la condición precisa de no mirar atrás para ver si su amada lo seguía. Debía confiar ciegamente y salir hacia la tierra con la mirada hacia delante.
Pero en el preciso momento de pisar la tierra fuera del mundo subterráneo, Orfeo no pudo más con su ansiedad y se dio vuelta, pero ella no había terminado de salir. Eurídice se desvaneció para siempre.
Orfeo volvió a cantar sus dolores con a su lira divina, junto a la piedra que marca la entrada al mundo subterráneo. Pasó allí 7 meses en su agonía melódica,  sin estar en el mundo de los vivos ni en el mundo de los muertos.
 Las bacantes, las ninfas de Baco, dios del vino y el éxtasis, que recorren el mundo en orgía y embriaguez eterna llevando a los hombres el secreto del vino y de cómo cultivarlo, hicieron una parada al escuchar la vieja lira y su triste sonido. Pero finalmente se acercaron a él y lo descuartizaron por despecho, porque él no dejo su música para atender las necesidades carnales por las que ellas le suplicaban.
Las musas entonces, dieron sepultura a su querido músico y arrojaron su cabeza y su lira al mar, que fueron arrastradas por las olas hasta la isla de Lesbos donde fueron guardadas para siempre. Pero su cuerpo no era más que un recipiente vacío. Pues su sangre fecundó el estéril y yermo suelo de las puertas del infierno, y nació un olivo con el alma de Orfeo.




EL ORFISMO
El orfismo (de Orfeo) es una corriente religiosa de la antigua Grecia, relacionada con Orfeo, maestro de los encantamientos. Al poseer elementos propios de los cultos mistéricos, se le suele denominar también como misterios órficos. Se mueve exclusivamente en un plano religioso. Es una secta que cuestiona la religión oficial de las ciudades peninsulares helénicas. En particular, a dos niveles: uno de pensamiento teológico, otro de prácticas y comportamientos. El orfismo es, fundamentalmente, una religión de textos, con las cosmogoníasteogonías e interpretaciones que estas no dejan de producir.
El credo órfico propone una innovadora interpretación del ser humano, como compuesto de un cuerpo y un alma, un alma indestructible que sobrevive y recibe premios o castigos más allá de la muerte.



jueves, 17 de enero de 2013

2. EDIFICIS PÚBLICS

~FORUM
El fòrum era el punt de trobada dels ciutadans i el lloc on se celebraven les eleccions dels magistrats i on s'aixecaven alguns dels principals edificis de la ciutat.
Sortint del Museu per la Via Marina, a mà dreta es troben els pocs vestigis restants del Temple de Venus i després la Basílica, que dóna al Fòrum. Emplaçat en un important nus viari, el Fòrum era el centre polític, religiós i econòmic de Pompeia. La plaça, de notables dimensions (38 x 142 m), estava envoltada per un pòrtic de columnes per tres dels costats, mentre que al costat nord hi havia el Temple de Júpiter (Capitolium).
Per evitar que els vehicles entressin dins el Fòrum, el pòrtic es va construir a un nivell més alt que la plaça, a la qual està unit per dos graons. De les nombroses estàtues commemoratives que s'aixecaven al Fòrum, no en resten només que les bases: probablement encara no s'havien tornat a col·locar a lloc després del terratrèmol de l'any 62, que les devia haver malmès considerablement. Exemplar per la seva feliç i harmoniosa disposició, el Fòrum de Pompeia sembla inspirat més en el món grecohel·lenístic que no pas en models itàlics i romans.



~BASÍLICA
Entre els edificis importants que donen al Fòrum hi ha la Basílica, el lloc on s'administrava la justícia, i també lloc de trobada i de discussió dels diversos afers. De planta rectangular, està dividida en tres naus, amb coberta de doble vessant sostinguda sobre les columnes centrals i les semicolumnes de la part superior de les parets, on encara queden decoracions pictòriques del primer estil. 

L'entrada es feia per un dels costats menors, a l'est, mentre que al costat oposat hi havia el tribunal, la tribuna amb els escons dels jutges, on s'accedia amb escales de fusta. Sembla que data de la segona meitat del segle II aC, dins l'àmbit del projecte de monumentalització de la ciutat, per tant seria un dels exemples més antics d'aquesta mena d'edificis.


~MERCAT
El macellum era un gran mercat cobert amb una font d’aigual al mig on es netejaven els peixos.
Al costat del mercat es trobava una altra contrucciÓ anomenada templo de los ''lares públicos'', és a dir, a les divinitats de la ciutat.

1. EDIFICIS DEL OCI

~AMFITEATRE
L'amfiteatre de Pompeia, a diferència de les construccions similars d'època imperial, no tenia soterranis davall l'arena, que resultava molt més baixa que el nivell de la plaça.A la part superior de l'amfiteatre encara són visibles els forats destinats a allotjar les subjeccions del «velari», el tendal gegantí que s'estenia per protegir els espectadors del sol i de la pluja. La càvea es divideix en tres sèries de graderies, l'última de les quals es reservava a les dones. 




~EL TEATRE I ODEÓN

-Teatre
Adjacent al Fòrum Triangular, i accessible des del pòrtic, hi ha el Teatre Gran, de la primera meitat del segle II aC, construït, com era habitual en el món grec i hel·lenístic, aprofitant el pendent natural d'un turó i notablement restaurat i ampliat en època romana. La càvea, és a dir l'espai reservat als espectadors, estava dividida en tres sèries de graderies marmòries. L'escena tenia les clàssiques tres portes i estava decorada amb nínxols i edicles. El teatre disposava d'un gran quadripòrtic, bastant ben conservat, on els espectadors es podien entretenir abans de les funcions o durant els descansos.





-Odeón
L'Odeòn era un petit teatre cobert que es trobava al costat del Teatre Gran que es feia servir per a actuacions musicals, fet aixecar entre el 80 i el 75 aC pels duumvirs Gai Quincti Valgus i Marc Porci.

 


~TERMES
La següent illa de cases (insula) està ocupada completament per les Termes Centrals, que després de l'any 62 es van construir al lloc que havien deixat uns quants edificis devastats pel terratrèmol. L'any 79 encara no estaven acabades. Reservades als homes, no disposen de frigidarium, però tenen un element que no apareix a les altres termes pompeianes, el laconicum, la sala per a la sudatio en aire calent i sec. Aquest conjunt, per la lluminositat de les seves sales espaioses, la gran palestra i la bona qualitat del material de construcció, pot comparar-se a les termes de les grans ciutats i de Roma mateix.

A una breu distància es troben les Termes del Fòrum, que, si bé no són les més grans de la ciutat, i el bon estat de conservació del caldarium i del tepidarium de la secció masculina; de fet, tenien una part per als homes i una per a les dones.
Pel que fa a les termes masculines, dos passadissos porten a l'apodyterium (vestidor), des d'on es passa al frigidarium, al centre del qual hi ha la piscina circular per als banys freds, i al tepidarium, amb volta de canó encara en part ornada amb finíssims estucs de la segona meitat del segle I; s'hi conserva el gran braser que servia per escalfar la sala, donat per Marc Nigidi Vàcula. Del tepidarium s'accedeix directament a la sala dels banys calents, el caldarium, escalfat per l'aire calent que passava per l'interior de les parets dobles.
La sala té dues piscines, l'alveus, de forma rectangular, per als banys calents, i el labrum, amb aigua freda, al caire del qual hi ha una inscripció en lletres de bronze amb el nom dels duumvirs que l'hi van fer col·locar.


martes, 18 de diciembre de 2012


L'ERUPCIÓ DEL 79 d.C.


L’erupció del Vesubi va ser el 24 d’agost de l’any 79 d. C, un gran núvol  de vapor i cendres es va alçar sobre el Vesubi i van començar a caure restes. Probablement els residents no sabien què estava passant, i es van quedar a casa esperant que, tard o d'hora, acabaria la pluja de roques. Després de dotze hores  d’activitat explosiva contínua, hi va haver un canvi en la dinàmica eruptiva. La boca del volcà és va fer més gram de manera que la pressió del gas local ja no va ser capaç de sostenir la gran columna de cendres. La barreja de gas i de cendres ja no podia ascendir a l'aire sinó que tornava immediatament Als turons del volcà, formant allaus de lava, la qual va descendir ràpidament pels turons, destruint tot al seu pas.Les ciutats Romanes de Pompeia i Herculaneum van ser destruïdes en qüestió de segons.



GUISEPPE FIORELLI

El 1860, un nou rei havia arribat al tron, Víctor Manuel II. Ell va designar a Giuseppe Fiorelli per fer-se càrrec de les excavacions de Pompeia. Fiorelli va introduir un enfocament científic de les excavacions. En primer lloc es va aclarir els monticles de residus que van ser escampats al voltant del lloc de Pompeia i després va construir un sostre sobre els llocs que havien estat excavats per tal de protegir-los del sol i la pluja. També van introduir un diari de les excavacions de Pompeia. En aquest sentit, ha assenyalat detalladament es van mantenir totes les excavacions. Una de les coses per les que Fiorelli es va fer famós va ser pel MÉTODE DE FIORELLI.



Métode Fiorelli

Fiorelli es va adonar que, quan la gent havia estat cobert en cendres i va morir, les seves cendres s'havien anat dur i el cos s'havia descompost deixant una cavitat. Fiorelli aboca guix en aquestes cavitats que van donar rèpliques de guix
 dels moments finals dels morts. Aquest va ser un gran descobriment, ja que va donar informació sobre les formes en que van morir en l'erupció de l'any 79.



jueves, 8 de noviembre de 2012

COMPROBACIÓN DE LECTURA SOBRE EL EJÉRCITO ROMANO

El primer gran reformador del ejército fue Mario los soldados se reclutaron entre los más pobres de la población, con un largo tiempo de servicio, y gradualmente fueron convirtiéndose en mercenarios, sin otro oficio que el de las armas.

La unidad táctica de infantería es la fuerza principal del ejército romano. Deriva directamente de la           falange dorica, introducida en el Lacio a través de las ciudades de la Magna Grecia. La falange era una fuerza de formación, mientras que la caballería tenía encargada la caballería.
La legión se subdivide en cohortes, manípulos y centúrias.              

Una legión constaba de 60 centurias y su contingente teórico era de 6000 hombres.

Armamento. El armamento defensivo del legionario romano constaba de: casco, coraza, probablemente grebas y un escudo de más de un metro de alto. Las armas ofensivas consistían en jabalina (pilum) y una espada corta (gladius) de origen ibérico.             .
El pilum era una lanza de madera con punta de hierro que se lanzaba a distancia para desorganizar las filas enemigas; una vez establecido el contacto, se empleaba la espada.

Además de sus armas, el soldado debía llevar en su mochila individual (sarcina) sus víveres, utensilios para cocinar, los e instrumentos de zapa i fortificación 

Los oficiales inferiores eran los centuriones o comandantes de las centurias. Los  primorum ordinum centuriones o primi ordines era el nombre que se daba a los centuriones de la primera centúria; Eran oficiales superiores los tribunes militares (tribuni  militum}, y los legados (legati); En tiempo de César ejercían de lugarteniente del general los legados que pertenecían a la nobleza senatorial y caballeros, y venían a formar el estado mayor del general.

Tropas especiales. Adjuntos al estado mayor estaban también los praefecti fabrum o jefes de ingenieros;

Las tropas legionarias estaban formadas por la infanteria pesada. La caballeria y la infantería  estaban encuadradas en unidades independientes de las legiones, designadas como tropas auxiliares (auxilia); las componían soldados no ciudadanos, provinciales y extranjeros. Los auxiliares de infantería consistían sobre todo en honderos y arqueros; la caballería, cuyas formaciones se llamaban alae o cohortes alariae, por desempeñar generalmente misiones de flanqueo (por las ‘alas’), estaba mandada por los praefecti equitum.

Para ponerse a resguardo de posibles sorpresas, el ejército romano se hacía fuerte todas las noches en un campamento fortificado que recibía el nombre de castra. Durante la marcha, el general enviaba por delante un destacamento encargado de elegir un emplazamiento, fácil de defender y, a ser posible, con posibilidad de abastecerse de agua, leña y forraje.

El campamento tenía forma de cuadrilátero rodeado de un foso y una estacada. Llegadas las legiones, se emprendía inmediatamente el atrincheramiento. Una trinchera excavada (fossa) solía tener cuatro metros de anchura por tres de profundidad. Con la tierra excavada se levantaba un terraplén o muro (agger), coronado por una estacada (uallum). Las dimensiones del campamento dependían, naturalmente, del número de legiones que en él debieran alojarse, pero su plano siempre era el mismo. En el centro de cada lado del cuadrilátero se abría una puerta. La porta praetoria estaba orientada hacia el enemigo, a la que correspondía, al lado opuesto, la porta decumana. A ambos lados se abrían la porta principalis                *                      y la porta principalis                                    *                 . El interior estaba dividido según una cuadrícula de                       *                     (uiae) que discurrían entre las                      *                        (tentoria). Las calles dos principales, que se cortaban en ángulo recto en el centro del campamento, eran la    *           principalis, que iba de una puerta lateral a la otra, y la uia                      *             , que desembocaba en la puerta del mismo nombre. En la intersección de ambas calles principales se abría el                  *                  , o explanada para las asambleas, con el  praetorium, pabellón del            *                                 , y el      *           
                    *                      , alojamiento del cuestor y de los servicios administrativos y de intendencia. Alrededor del praetorium se alineaban las tiendas del                               *                          y de las tropas elegidas. Entre el uallum. y las tiendas se dejaba un espacio (interuallum) para facilitar las entradas y salidas.
Cuando una tropa debía permanecer alojada durante mucho tiempo en un determinado lugar, se construía un                *                      (castra statiua). Si era para pasar el                  *                      , recibía el nombre de hiberna. En la época imperial muchos campamentos permanentes se convirtieron en núcleos de población urbana que desempeñaron un gran papel en la romanización de las provincias.

jueves, 11 de octubre de 2012

LA RELIGIÓN ROMANA

I. LA RELIGIÓN

Carácter de la religión romana. Tal como aparece en los autores clásicos, la religión romana es el resultado de la incorporación de concepciones extranjeras, sobre todo griegas, sobre una base de creencias indígenas. La antigua religión de los romanos tenía un carácter muy distinto de la griega; sus dioses no estaban personalizados ni eran representables en estatuas y pinturas, y no dieron lugar a mitos o leyendas sagradas como las que encontramos en Grecia. .Son los dioses propios de un pueblo campesino, en el que la preocupación por el quehacer diario ha sofocado lafantasía. Entre las antiguas divinidades, a que se rendía culto en la vida privada, descollaban los espíritus (numina) que presidían todas las actividades de la vida familiar y exterior: el nacimiento y la muerte, la prosperidad de la casa, las faenas agrícolas y ganaderas, etc. Los nombres de estos espíritus estaban registrados en los libros de los pontífices llamados indigitamenta, pero sólo unos pocos de ellos han adquirido una personalidad propia en la religión de la época clásica.

Espíritus protectores. Entre los numina primitivos siguieron desempeñando un papel activo en la vida religiosa romana los Lares, los Penates y los Manes. Los Lares eran los protectores de la hacienda y del hogar, a los que se rendía culto en capillitas situadas en los límites de los campos. El Lar familiaris velaba sobre la casa; su imagen estaba en el atrio (lararium) y recibía culto en los días festivos; más adelante los Lares aparecieron siempre formando pareja. Su fiesta principal se celebraba el 23 de diciembre. Junto a los Lares aparecen los Penates, espíritus protectores de la despensa (penus); sus imágenes estaban junto al hogar. Los Manes son las almas de los muertos de la familia, cuya benevolencia se captaba con fiestas funerarias, las Feralia (21 de febrero), en las que se visitaban las tumbas y se ofrecía en ellas alimentos y bebidas. En vida, el espíritu protector es el Genius, que personifica la fuerza vital y activa del hombre. En el acto de nacer, el Genius se introduce en el hombre, y no se separa de él hasta la muerte.

Espíritus de la Naturaleza. Afines a los numina de que hemos hablado, sin que en muchos casos puedan distinguirse de ellos, son las divinidades que personifican fuerzas naturales, como fuentes y ríos. Las diosas de las fuentes fueron las Camenae, que más tarde se identificaron con las Musas griegas. Como dios fluvial gozó de gran veneración el Pater Tiberinus, personificación del Tíber. La energía vital que anima las selvas está representada por Faunus y Silvanus. El primero es un dios bondadoso, cuyo más antiguo santuario estaba en una gruta del monte Palatino: sussacerdotes, los Luperci, en las fiestas Lupercalia (15 de febrero) daban la vuelta al antiguo recinto de la ciudad para asegurar la fertilidad de hombres, animales y campos. La actividad de Siluanus se desarrollaba en las selvas; por eso se le representa con una corona de pino y una rama del mismo árbol en la mano. Liber y su esposa Libera, presiden la vida exuberante de la vegetación; más tarde fueron asimilados a los dioses griegos Baco y Proserpina (o Perséfone). Los dioses de los huertos y jardines son Vertumnus, Flora y Pomona.

Los grandes dioses romanos. Si la familia romana tenía sus dioses, también los tenia el Estado, como gran familia que englobaba a todas las de la ciudad. Así había los Lares y los Penates públicos, que desempeñaban dentro de la comunidad las mismas funciones que en la vida doméstica. Pero su vinculación con el Estado y el culto público confirió a varias de estas divinidades un rango superior y una personalidad más definida. Por otra parte, la influencia exterior aportó nuevos rasgos a estas figuras divinas, muchas de las cuales fueron asimiladas a divinidades análogas de la religión griega. Enumeraremos aquí las principales, conforme aparecen en los autores clásicos, y prescindiendo de los problemas relativos a su origen y evolución.

Júpiter es el antiguo dios indoeuropeo del cielo Era el principal protector de la grandeza de Roma y dominaba sobre las demás deidades. Identificado con el Zeus griego, era el padre de los dioses y los hombres. Tenía el templo principal en la cumbre del Capitolio, donde era venerado como Optimus Maximus. Se le adoraba en diversas advocaciones: como Víctor concedía la victoria, como Stator animaba al ejército en batalla, como Feretrius recibía los espolios cogidos al enemigo, como Dius Fidius sancionaba y protegía los juramentos. Sus símbolos son el rayo y el águila.


Hera, esposa de Júpiter, era la diosa de la feminidad, protectora de las mujeres, fundadora
del matrimonio (luno Pronuba) y auxiliadora en los partos (luno Lucina). Era adorada con Júpiter en el templo que éste tenía en el Capitolio, honor que compartía también con Minerva. Fue asimilada a la diosa griega Hera.

Minerva formaba con Júpiter y Juno la tríade Capitolina. Era la diosa de las artes, los oficios y las ciencias, correspondiente a la Palas Atenea de los griegos.



Marte (Mars) es un antiguo dios de la fecundidad que pasó luego a serlo de la guerra. Era el antepasado de los romanos, como padre que fue de Rómulo y Remo. En el antiguo palacio de los reyes se guardaba su escudo (ancile) y su lanza. Con doce escudos como éste, sus doce sacerdotes (Saliii) ejecutaban en el mes de marzo (mes dedicado al dios) una danza guerrera acompañada de antiguos cantos, en los que se invocaba su protección sobre la ciudad. El dios griego correspondiente era Ares.


Diana fue también un espíritu femenino de la fecundidad, adorado en los bosques ricos en agua. Al identificarse con la griega Artemis se concretó su figura como diosa cazadora y diosa de la luna. Su hermano, el dios solar Apollo, era una divinidad griega que fue incorporada al panteón romano.



Neptuno era el dios romano de las aguas, y en especial del mar, análogo al griego Posidón.



Venus es la diosa de los jardines, de la belleza y del amor. Su identificación con la griega Afrodita la hizo madre de Eneas, antepasado común de los romanos y en especial de la familia Julia; de ahí que sea invocada como Venus genetrix.


Mercurio es el dios del comercio (mercatura), análogo al griego Hermes.



Vulcano era el dios del fuego, como Hefesto griego.



Jano es, en su origen, el numen protector de las puertas (ianua); por extensión, llegó a ser dios de todos los comienzos, y así se le dedicó el primer mes del año (lanuarius). Se le representaba con una cabeza de dos caras (lanus bifrons), indicando la entrada y la salida. Las puertas de su templo estaban abiertas en tiempo de guerra y cerradas en tiempo de paz.



Vesta personificaba el fuego del hogar. Su templo circular en el foro representaba el hogar del Estado, en el que ardía siempre el fuego sagrado, atendido por las vírgenes vestales. Más tarde fue equiparada a la Hestia griega.



Saturno era un antiguo dios de los sembrados que, expulsado del cielo por Júpiter, se instaló en Italia y reinó en el Lacio. Bajo su dominio los hombres vivieron una edad de oro. Se le asimiló al griego Cronos.



CULTO, TEMPLOS Y SACERDOTES

Los templos. Originariamente los lugares de culto eran parajes naturales en los que se percibía de un modo especial la presencia de los numina: grutas y bosquecillos sagrados (luci). Cuando un lugar había sido consagrado por un sacerdote, se llamaba fanum, independientemente de que fuera o no edificado. La influencia etrusca introdujo, no sólo las imágenes de los dioses, sino también el  templum, edificio de planta cuadrada, orientado de Norte a Sur para que e! sacerdote pudiera dirigir su vista al mediodía. En su interior estaba la cella, que era la morada del dios, con su imagen y altares. Cuando los romanos entraron en contacto con los griegos, adoptaron también la planta oblonga de sus templos y los orientaron de Este a Oeste.

Los sacrificios. El acto más importante del culto era el sacrificio, practicado tanto en el ritual doméstico como en el oficial. En el culto familiar se hacían sobre todo sacrificios incruentos. o sea ofrendas de frutos, tortas, vino, leche y otros productos. En cambio, en los ritos públicos eran corrientes los sacrificios cruentos, en los que se ofrecían animales. El animal (victima, hostia) era conducido solemnemente ante el altar, adornado con cintas y guirnaldas, y con la cabeza espolvoreada de harina y sal (mola salsa}; una vez degollado, sus entrañas (exta) eran quemadas sobre el ara, después de haber sido examinadas por los arúspices, y el resto de la carne era asado y consumido por los asistentes.

El sacerdocio. Los sacerdotes no formaban en Roma una clase especial de la población. Dentro de la familia el sacerdote era el padre y en el Estado todas las funciones del culto incumbían, originariamente, al rey. Pero a medida que el ritual se fue complicando, estableciéronse corporaciones de sacerdotes (collegia), formadas en su mayoría por miembros de la clase dirigente.La más importante de estas corporaciones era la de los pontífices (collegium pontificum), presidida por el Pontifex Maximus. Pontifex significa "constructor, de puentes" y a estos sacerdotes se atribuía, en efecto, la construcción del pons sublicius, el primer puente de madera que se tendió sobre el Tíber. Cometido principal de los pontífices era velar porque se mantuviera la pureza del culto tradicional: eran intérpretes y guardianes del derecho divino, confeccionaban el calendario, fijaban lasfiestas (feriae), los días aptos para la actividad de los tribunales (dies fasti) y redactaban los Annales maximi, en los que se anotaban los acontecimientos más notables de cada año.

Los augures tenían por cometido averiguar la voluntad de los dioses gracias a la interpretación de tres clases de señales: 1° fenómenos meteorológicos (signa ex caelo); 2.° el vuelo de las aves (signa ex avibus) y 3.° la manera de comer de los pollos sagrados (signa ex tripudiis).

Los arúpices se encargaban, en cada sacrificio, de examinar el estado de las vísceras de la víctima; toda anomalía observada en ellas pasaba por signo de mal agüero.

Los fetiales, presididos por el pater patratus, vigilaban el cumplimiento de loa preceptos del derecho de gentes y cumplían los ritos exigidos en las declaraciones de guerra y en los tratados de paz.

Las Vestales eran seis sacerdotisas que cuidaban de mantener el fuego sagrado en el templo de Vesta; elegidas en su niñez por los pontífices entre las hijas de la nobleza romana, hacían voto perpetuo de virginidad.